He estado más o menos bien, pero me ha dado el bajón cuando me he reencontrado con mis viejos amigos, mi primera pandilla. Net, Sato y Hagen, mis mejores amigos (a pesar de que a Hagen y Net sólo les conozco de internet, pero no importa). La verdad es que me he alegrado inmensamente, hacía años que no sabía de ellos y que no hablaba casi con ellos. Hoy me he reencontrado con Sato y Net, hemos estado charlando los 3 juntos. Hace unos días también volví a hablar con Hagen, y ahora la melancolía se ha apoderado de mí.
Recuerdo muy muy lejanamente aquellos tiempos, yo estaba muy metida en mi enfermedad (y no me daba cuenta), y con la medicación se me han perdido casi todos mis recuerdos. Me da mucha rabia, infinita rabia, no poder recordar lo que charlábamos Hagen y yo, las paridas que hacíamos los 4 juntos en el foro, las múltiples personalidades de Sato, el humor y desparpajo de Net... han sido las primeras personas a las que de verdad he podido llamar "amigos". Amigos verdaderos, de los que hay muy pocos en la vida. Y no lo recuerdo.
Pinch, croac, esas palabras hicieron eco en nuestros corazones, y ahora casi se han perdido en el mío. Quiero volver a reír hasta que se me desencajara la mandíbula, quiero llorar de alegría, quiero poder verles a través de una pantalla y poder decirles "te quiero", y quiero que un día estemos todos juntos en persona en un lugar. Que nos vayamos a tomar sake y sushi a un japonés, que nos pongamos a croar y decir pinch hasta que nos duela la tripa de reír, que podamos abrazarnos todos juntos, que juguemos al rol hasta que amanezca, que podamos tumbarnos en la playa a ver la luna, alrededor de una hoguera... que podamos ser felices, todos juntos.
Y no quiero que esos recuerdos se borren nunca más. Habéis sido y sois las personas más especiales para mí, y me habéis dejado gran huella en mi corazón, aunque no quede claro en mi mente.
Creo que la razón por la que se me han olvidado tantas cosas es que esa mente estaba enferma, y ahora que por fin me estoy curando es hora de renovarlo todo. Estaba sucio, lleno de alquitrán y polvo, y ahora toca sembrar flores y recuerdos hermosos.
Sé que no estáis pasando por los mejores momentos, pero todavía hay esperanza, yo he visto una luz en mi oscuro túnel, debéis creerme, la felicidad existe y todos podemos alcanzarla. Sato, ahora el mundo parece gris, pero ahí fuera está lleno de colores diversos, sólo hace falta salir de ese grueso caparazón. Hagen, siempre hay personas sobre la tierra, y el amor verdadero existe. Y los amigos también. Net, quiero y deseo que sigas siempre sonriendo, que aunque haya cosas que te quieran borrar la sonrisa, que la mantengas, aunque no sientas motivos para sonreír. "Más vale una sonrisa triste que la tristeza de no volver a sonreír."
Chicos, a todos os digo lo mismo, que sonriáis, que luchéis y no desfallezcáis, siempre hay alguien que os ayudará. Mientras una sola persona desee ayudaros, no estaréis solos. Y yo deseo ayudaros, como vosotros me habéis ayudado a mí. Es cierto que a parte de los buenos momentos también ha habido malos, pero es algo normal y que debemos aceptar, e incluso aprovechar. No hay luz sin oscuridad, ni oscuridad sin luz. Yo misma he vivido una inmensa oscuridad, en la que salpicaban unos hermosos destellos de luz. Y esos destellos sois vosotros. Espero poder ser un destello para vosotros también. Ahora el techo oscuro que no dejaba ver se ha resquebrajado y entra más luz, sé que se puede salir y os lo comunico.
Se acabaron los rencores, las culpas, los malos rollos del pasado. Quizá vengan más, pero estaremos preparados para superarlos. Y sobre todo vendrán momentos maravillosos. Jamás os rindáis, siempre hay una mano dispuesta a ayudaros, y un amanecer más que contemplar.
Como dijo Sam al regresar a su hogar: "Bueno, estoy de vuelta."